Con motivo de mi reciente visita a Palma de Mallorca no podía dejar pasar por alto una visita al museo de la Fundación Miró en Palma. Es cierto que está un tanto alejado del centro de la ciudad y que se necesita transporte, pero también es cierto que merece la pena disfrutar de un mañana de domingo en este entorno privilegiado de la isla.
Miró se instaló en Son Boter en 1959 y permaneció hasta su muerte en 1983. En 1981 se constituyó la Fundación que hizo junto con su esposa Pilar y que donó a la ciudad de Palma.
El museo consta de3 edificios. El edificio central fue construido por Moneo y es el que alberga la exposición central con obras de Miró realizadas entre los años 60 y 80, aunque también cuenta con una obra de 1908.

Personalmente me gustó mucho el Taller de Sert ( debe su nombre a que fue construido por su amigo arquitecto) y que ed el taller donde trabajaba. Está compuesto por todo tipo de objetos, utensilios de trabajo y obras del autor en proceso de elaboración.

Y el tercer edificio es precisamente la casa de Son Boter, una antigua casa típica mallorquina, en la montaña sobre el mar (fue adquirida inicialmente con un premio obtenido pintor) y que inicialmente fue su refugio y taller de escultura. Conserva los grafitis en las paredes y diversos objetos utilizados por el pintor.

