Para muchos salmantinos la historia es conocida. pero por si acaso, más o menos este es el resumen.
Mercasalamanca es una sociedad anónima pública en la que el Ayuntamiento de Salamanca participa con un 52% y la empresa publica Mercasa (SEPI) con el 48%.
En 2009 decidió trasladar su sede desde la calle Calzada de Medina a la zona conocida como La Salud a las afueras de la ciudad. Para adquirir los terrenos nuevos se pidió un préstamo sindicado y se comprometió a vender los terrenos antiguos como zona residencial. Esos terrenos no se vendían por determinadas circunstancias y se iba depreciando el valor del suelo de los mismos.
Así llegamos a finales de 2023 y como el préstamo era hipotecario y vencía en 2025 se toma la decisión de que los adquiera el Ayuntamiento por 11 millones -eso si, recalificándolos para parque empresarial- y refinanciar la deuda restante de 6,2 millones con una supuesta novación -que realmente es una operación nueva y habrá que pagar ITP- también con garantía hipotecaria y vencimiento en 2031 (a 8 años y Euribor +1).
Por otra parte, existe el compromiso de los accionistas de acudir cada año a ampliar el capital para pagar la deuda -obviamente porque la empresa no tiene capacidad financiera con su flujo de negocio para financiarla y de hecho en 2011 ya estuvo en pre concurso de acreedores-. Esta operación nos costará a los salmantinos 3 millones más si hasta entonces no hay sorpresas.
La situación es muy complicada y los números son muy tozudos. Estamos ante un rescate in extremis dado que a finales de año ningún banco quería acudir a esa operación y por eso no se pudo realizar la compra de los terrenos antiguos. Obviamente los socios apuestan por la viabilidad pero los bancos no y no querían quedarse con el muerto, por eso le han dado una última oportunidad que vence en 2031.
Las cuentas son las que son y no es este el lugar para explicarlas en detalle, pero una empresa carente de plan estratégico, sin capacidad de decisión debido a su flujo de negocio y que lo fía todo el optimismo y al buen funcionamiento del famoso «puerto seco» es difícil de creer en su viabilidad.
Y hasta aquí hemos llegado, ya veremos que ocurre a partir de ahora, pero una cosa está clara: a estas alturas de la película los salmantinos están en condiciones de darse cuenta de que el mito de la gestión económica del PP es eso, un mito, y que lo que realmente dominan es vender humo.

