Película basada en la novela de Martín Amís y dirigida por S. Glazer y que narra la vida de un comandante nazi que vive en una casa anexa al campo de Auschwitz.
Narra de forma sutil el horror del campo pero el mismo no sale nunca, salvo los muros. Eso sí, el sonido del holocausto es el sonido de fondo de toda la película, algo que la hace espeluznante y por lo que ha recibido el Oscar en Hollywood.
Se trata de una familia simple que lo único que le interesa es el nivel de vida que ha conseguido. Son personajes auténticos: la niña no duerme por pesadillas, el hijo mayor es un sádico en pequeño se dedican a robar pertenencias de los presos, al padre le gusta la naturaleza y los caballos y la abuela se va horrorizada sin despedirse. Pero sin duda la imagen de la madre y esposa es la mas patética.
Solo deja traslucir el horror, además de en el sonido de fondo, en alguna reunión del comandante y en la fiesta final donde dice que no se ha fijado quien esta en la fiesta y que solo pensaba en gasear a todos. Repito, espeluznante.

