Microrrelato escrito par participar en el concurso del Barrio del Oeste de Salamanca en 2026.
LA HORA FELIZ
La preparación del piscolabis era todo un ritual diario en torno a las dos de la tarde. La hora feliz, así era como llamaba su amigo al despliegue sobre la mesa de la cocina mientras acababa de preparar la comida.
Por eso, cuando unos días antes de Nochevieja se realizó el sorteo familiar para después de las uvas y conoció quien sería su amigo este año, le vino la inspiración y de manera espontánea gritó : “viva el vino”.

