La verdad es queda tan lejos de Salamanca que no había ido nunca y era una de las asignaturas pendientes. esta vez ha sido posible gracias a los vuelos directos desde Madrid.
Y además enero es un mes fabuloso para viajar a estos destinos, sin agobios de gente ni de calor.

Sorprenden los paisajes del parque natural del Cabo de Gata, sus pueblos y sorprende también ese mar de plástico que ya se ve desde el avión.
Visitamos en primer lugar el propio cabo, el faro y la salina ( que ya lo visito mi abuela principios del pasado siglo) que te transporta z un paisaje lunar y desierto en estas fechas. Impresiona la subida al fato y las vistas del Mediterráneo.
Visita obligada es el propio pueblo de Níjar con sus calles empinadas y el desierto de Tabernas así como el propio pueblo y los sitios típico de las famosas películas del oeste de Sergio Leone.
También recomiendo visitar las pedanías del municipio de Níjar como San José, Agua Amarga y la Isleta del Moro..
Me gustó mucho Mojácar, tanto la parte del centro histórico como la zona de costa con su magnífico parador de turismo a pie de playa. El municipio de Carboneras con la famosa playa del Algarrobico y ese mastodonte todavía por derribar.
Por supuesto es visita obligada la capital, Almería su puerto y bahía aunque reconozco que es lo que menos me gustó, al igual que tanto trabajador oculto y viviendo de forma penosa entre tanto plástico.
Recomiendo el alojamiento en Retamar, a los pies del parque, y especialmente el hotel Barceló Cabo de Gata.

