Sin duda se presume un año 2026 políticamente revuelto y complicado especialmente para los socialistas.
Después de los comicios en Extremadura que han supuesto el pistoletazo de salida todo el mundo especial con el fin de la legislatura.
En el partido el personal empieza a moverse y empieza a cundir el nerviosismo para tomar posiciones. Nadie quiere levantar la mano pero se nota.
La duda es cuando se terminará la legislatura y las preferencias de cada uno. Yo personalmente creo que serán en el otoño de 2026 y no habrá superdomingo electoral. La otra duda es si es mejor que el candidato siga siendo el presidente o seria mejor presentar otro candidato para que no ocurra como en 1996 o 2011. Es decir si es mejor quemar a uno o quemar a dos. Sobre esto las opiniones son muy diversas.
Es un dilema muy importante que ya hemos vivido dos veces y que yo sigo sin tener claro sobre todo pensando en la travesía del desierto posterior

