Cada vez que veo en casa de mi madre aquella foto en el patio con la enciclopedia de Álvarez y el mapamundi, me acuerdo de los tremendos retortijones que me hicieron poner esa cara de circunstancias. Y es que nunca pude con aquellos polvos blancos que nos echaba la Sra. Marcela en el vaso de latón al salir en fila al recreo
Inspección ocular
Aquello nos pareció muy extraño a todos los que estábamos en ese momento en la sala de profesores a las 9 de la noche.
Desde luego no era muy normal que la inspectora visitara el centro en horario nocturno para simplemente charlar con el personal.
Sí, aquella inspectora que presumía que donde ponía el ojo ponía la bala. Aunque alguna vez errara el tiro.
Pero como la venganza se sirve en plato frio, meses más tarde nos dimos cuenta de porqué se habría suprimido aquella plaza.

